Históricamente, el término queer (pronunciado como /cuir/, y de hecho en muchas comunidades hispanohablantes se escribe de esa misma forma) ha sido un insulto que la gente cisheterosexual ha lanzado contra las personas del colectivo. Para poder comprender este contexto, debemos traducir el término. Queer, en español, viene a decir algo así como “bicho raro”, “extravagante” o “raro” de una forma despectiva.
No es la primera vez en la historia que las personas del colectivo se apropian de esos insultos que han recibido durante décadas y lo han convertido en una etiqueta, una forma de hablar, una expresión que usar con cariño y espíritu reivindicativo.
¿Quieres saber qué es lo que representa hoy en día la etiqueta queer?
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Qué significa ser queer
En la actualidad, queer es un término paraguas que engloba a todas aquellas orientaciones, identidades y expresiones de género que distan de la cisheteronorma. Además de ello, también es una etiqueta que recoge y describe a aquellas personas que sienten que no encajan en las etiquetas que actualmente definen a las orientaciones del colectivo, tradicionalmente conocidas como homosexual (gay, lesbiana), bisexual o asexual.
Como verás, es una terminología ambigua que engloba muchas realidades, pero que no expresa concretamente una identidad, una orientación o una expresión de género. Esta es una de las características más interesantes de esta etiqueta, y es que representa una cosa diferente para cada persona que se describe como queer. Para muchas personas, definirá simultáneamente estos tres aspectos que hemos mencionado anteriormente, mientras que para otra significará la representación de dos o solo uno de esos aspectos.
Otra de las características más importantes de esta terminología, es que actualmente definirse como queer es un acto reivindicativo y político. En este sentido, las personas queer buscan deshacer todas esas normas sociales que se han construido alrededor de la identidad del género y de la expresión, pero también de la sexualidad y de los propios cuerpos.
Lo queer contra lo establecido
Un aspecto muy importante de todos los aspectos que definen la palabra queer, es que en la visión política y social que defiende no hay espacio para el binarismo. Esto quiere decir que, desde la perspectiva queer, las posibilidades son mucho más que hombre o mujer, masculino o femenino, chico o chica.
En definitiva, contempla la realidad no binaria, que engloba a los géneros fluidos, las personas que se encuentran fuera del espectro del género, y cualquier opción que no quepa en la perspectiva tradicional de lo binario.
Por otra parte, en la mayoría de espacios, teorías y formas de vivir con la etiqueta queer, se defienden modelos distintos a la monogamia a la hora de relacionarse sexual, romántica y afectivamente. En este sentido, defiende una visión menos tradicional de los modelos relacionales, en la que el poliamor se establece con mucha más fuerza como primera opción, por encima de la monogamia y de las relaciones abiertas.
Eliminando los estereotipos del colectivo
La perspectiva ambigua y llena de opciones de lo queer convierte a esta etiqueta en una opción política, cultural y social que lucha contra todo lo establecido.
En este aspecto, las personas queer tratan de destruir todos aquellos estereotipos y prejuicios que se han construido alrededor de las personas que usan las etiquetas, por ejemplo, de gay o lesbiana, así como romper con las normas de género establecidas, luchando contra los roles de géneros asignados.
En esta línea, la feminidad no es algo exclusivo de las mujeres, así como lo masculino no es exclusivo de los hombres; no se contempla que existan labores más habituales para las mujeres; ni tampoco existirán roles marcados en la familia que deban ser cumplidos por las personas según su género.